¿Y si el tiempo no sanara las heridas, sino que las multiplicara?
Hay decisiones que se toman en silencio. Algunas rompen la rutina. Otras, el universo.
Una niña empieza a olvidar cosas que nunca vivió.
Un hombre construye algo que podría devolverle todo… o borrarlo aún más.
Afuera llueve. Adentro, la memoria se fragmenta. Y lo que debería haberse reparado… se repite.
El Tiempo Que Nos Divide no es una historia de viajes en el tiempo.
Es una historia sobre lo que hacemos con el dolor.
Sobre la obsesión de volver.
Sobre los amores que no aceptan su fecha de caducidad.
Una novela íntima, poética y devastadoramente humana. Ideal para quienes aman la ciencia ficción emocional, las historias que duelen bonito y los relatos que susurran más de lo que gritan.
Lee si alguna vez quisiste volver a ese momento exacto donde todo cambió.
Pero recuerda:
A veces, al intentar recuperar lo perdido, nos convertimos en otra cosa.
